IV Salón de Fotografía Analógica

Por: Manuel Limay Incil 

“La otra luz” Cajamarca – Perú (2020)

Un balance objetivo a cargo del curador del salón, el artista y docente Manuel Limay Incil, quien contra viento y marea impulsa desde hace cuatro años el Salón de Fotografía Analógica de Cajamarca. La última edición realizada entre noviembre y diciembre de 2020, luchando contra la pandemia del coronavirus y el confinamiento, volcó su propuesta total hacia los recursos virtuales. Estos fueron los resultados de la experiencia. Que quede registro. 

Aficche: La otra Luz 2020

“En el principio, cuando todo era tinieblas, dijo Dios “haya luz”, y hubo luz. Dios vio que la luz era buena, y separó la luz de las tinieblas. Dios llamó a la luz “Día” y a las tinieblas noche. Atardeció y amaneció: fue el día primero, un día con otra luz.” (Génesis 1:1)

El acto fotográfico ha domado a la luz, esa luz que nos dio vida, que configuró el primer día, que hizo la realidad, que nos separó de las tinieblas, – un cadáver de la realidad – eso es la luz en cada captura, un cadáver obligado a contener un cúmulo de acontecimientos históricos relevantes para quien las confiere –es decir, aquello que llamamos memoriahistoria. 

La Otra Luz en su cuarta edición, afectada por la pandemia no bajó la guardia y lanzó su convocatoria 2020 invitando a todos los experimentadores de la luz a formar parte del salón virtual de fotografía analógica. Para esta ocasión se invitó a reflexionar “el acto fotográfico desde el fotografíado” como acto creativo. Una cámara minutera como primer premio fue la motivación adicional de este salón. 

Once países fueron los protagonistas, 38 fotógrafos seleccionados, 4 de ellos premiados; Valentina López desde México con su obra “El Humor oculto en la luz” obtuvo el primer premio. Es una obra que le permitió reflexionar y pensar en la luz que habita en los sueños y pesadillas como elementos discontinuos que se yuxtaponen en un mismo plano, visiones reveladas en las técnicas cianotipia y Van Dyke. 

Por su parte Erika Lujano, artista mexicana obtuvo la Primera mención honorífica con su obra “Racimo ancestral”, su reflexión gira en torno al azul de Prusia propio de la cianotipia como espacio negativo, rasgado por la luz de las galaxias, la concentración de energía y el rostro femenino como residuo del estruendo convirtiéndose en polvo estelar que navegará en el cosmos. 

La artista plástica peruana Damaris Rubí Romero obtuvo la Segunda mención honrosa con su obra “Fragmentos de imágenes latentes” en la que utiliza el papel velado como soporte simbólico cubierto de sombras, ausencia de luz latente, Damaris reflexiona: “El caos que genera la oscuridad puede construir y la sombra puede dibujar”. Su técnica es el  quimigrama, que le permite acercar el dibujo a la fotografía, revelar instantes a voluntad. 

Desde Brasil el fotógrafo Mauricio Sapata obtuvo la Tercera mención con sus capturas estenopeicas, tres y cinco agujeros en una lata de mantequilla configuraron el caos distópico de las ciudades brasileñas. Mauricio rescata procesos caseros de revelado a base de paracetamol y película de rayos X. 

La Otra Luz, Salón de fotografía analógica, ha puesto en escena  creaciones a partir de la experimentación  fotosensible que prescinden de la caja oscura, como de aquellas que son capaces de mirar en las tinieblas. 

Esta puesta en escena ha sido posible gracias a la organización y trabajo  desinteresado de Canal Museal, la Escuela de arte Mario Urteaga Alvarado y la Feria del libro de Cajamarca – FELICAJ.

Cúmulo Estelar – Erika Lunajo
Ensoñar – Valentina Lopez
Caos – Mauricio Sapata
Recorrido en el aire – Damaris Romero